Presidente de México espera que juicio a ex titular de Seguridad revele rol de la DEA

El recién iniciado juicio a Genaro García Luna, ex titular mexicano de Seguridad Pública, sacará a la luz pública el papel de la agencia antidrogas de EEUU (DEA, siglas en inglés) y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), afirmó este viernes el presidente Andrés Manuel López Obrador.

«Esto tiene que ver con un asunto mayor, que también va a salir a relucir: la vinculación con las agencias extranjeras, el papel de la DEA, de la CIA, del Gobierno estadounidense, porque tengo entendido que lo premiaban (a García Luna) y llevaba a cabo acuerdos con autoridades de EEUU», dijo el jefe de Estado.

El proceso comenzó con la selección del jurado, integrado por siete mujeres y cinco hombres, en la Corte Federal de Brooklyn, Nueva York, que encabeza el juez Brian Cogan, para proceder el próximo lunes 23 de enero a la presentación de argumentos y testigos.

López Obrador comentó las relaciones que sostienen las autoridades de ambos países de manera institucional, pero agregó que la información que surja en el juicio sobre actores estadounidenses podría mostrar que «entonces, sus agencias de inteligencia necesitan una sacudida, una revisión».

La información conocida en las audiencias sobre los testigos de los fiscales y la defensa menciona a ex jefes del narcotráfico y funcionarios mexicanos acusados de complicidad.

Entre ellos destacan Edgar Veytia, quien se desempeñó como Fiscal del estado mexicano de Nayarit, y ahora guarda prisión en Estados Unidos; Sergio Villarreal Barragán, alias «El Grande», y Jesús Reynaldo Zambada, apodado «El Rey», quien fue líder del Cártel de Sinaloa, entre otros.

Informan sobrbe corrupción

García Luna enfrenta los cargos de presunta delincuencia organizada y falsas declaraciones sobre los años en que vivió en EEUU, después de terminar su servicio en el Gobierno mexicano.

La información que se ventile en el juicio «ayuda a frenar la corrupción y sobre todo la impunidad, que no se oculten las cosas», subrayó el jefe del Ejecutivo.

En la administración de Ernesto Zedillo (1994-2000), García Luna trabajó en el desaparecido Centro de Investigación y Seguridad Nacional; en el mandato de Vicente Fox (2000-2006), en la Agencia Federal de Investigación; y en su cargo como titular de Seguridad Pública (2006-2012) se convirtió en un hombre muy cercano al presidente Felipe Calderón.

El mandatario dijo que, independientemente de si existió o no una vinculación del ex funcionario con el crimen organizado, considera que hay tres hipótesis sobre el papel de Calderón, quien llegó a la presidencia en 2006, cuando López Obrador denunció un supuesto fraude en su contra en unos reñidos comicios.

La primera hipótesis es «que García Luna sea inocente, porque no podemos acusar sin pruebas, si no hay un juicio de por medio, es una posibilidad», expresó.

Lo único que mostraría ese escenario, que considera como un fiasco, es «el mal procedimiento de tener detenida a una persona tres años», desde su detención hasta el juicio que comienza, agregó.

La segunda hipótesis es que el ex funcionario acusado «sí está involucrado (con el narcotráfico), y Calderón no tenía conocimiento, no lo descartemos, son hipótesis», subrayó.

Y la tercera es «que sí está involucrado, que sí cometió ilícitos, y tenía y información y sabía Calderón, o lo toleró».

López Obrador comentó que la fiscalía también debe probar si es cierto que el acusado tiene mucho dinero, residencias en EEUU, yates y contratos millonarios en dólares.

Anunció además que continuará ofreciendo sus comentarios del proceso en sus conferencias de prensa, que ofrece desde las 07:00 de la mañana de todos los días hábiles durante más de dos horas.

«Es un tema de interés público, reitero que lo más importante es que estos casos se conozcan, se den a conocer, que no se oculte para que no se repita, (…) cada vez que pueda les voy a estar informando, fundamentalmente a la gente», puntualizó.

El juez Cogan ya rechazó el pedido de la defensa para poder presentar como evidencia de inocencia las fotografías del acusado con altos funcionarios estadunidenses durante la presidencia de Barack Obama (2009-2017) y las declaraciones o elogios que hicieron del acusado en su momento.

Una objeción del Departamento de Justicia impide a la defensa presentar esos comentarios pero el acusado podrá presentar cinco fotografías con funcionarios estadounidenses sin poder usar sus declaraciones.

(Sputnik)

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