El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) capturó este viernes a Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, considerado uno de los principales objetivos de las autoridades costarricenses y uno de los hombres más buscados del país.
La detención ocurrió durante un operativo desarrollado en el sector de San Bernardino, en Sarapiquí, donde agentes de la Oficina Especializada contra la Delincuencia Organizada ejecutaron una intervención que se inició alrededor de las 5 a. m. y estuvo marcada por un intercambio de disparos que se prolongó durante aproximadamente una hora.
La acción dejó varios agentes judiciales heridos. La cantidad de personas afectadas varió durante las primeras horas de la emergencia, mientras la Cruz Roja atendía a personas lesionadas en la zona. Dicha situación se encuentra aún en desarrollo.
Durante el operativo también fueron detenidos otros sospechosos, entre ellos un hombre conocido como alias “Tan”. Además, las autoridades reportaron la muerte de Ronnie Ríos Oconitrillo, alias “Coco Guácimo”, quien habría participado en el enfrentamiento con los agentes judiciales.
La captura de Arias Monge pone fin a una búsqueda que se extendió durante varios años. El sospechoso permanecía prófugo desde 2016 y había sido declarado rebelde luego de no presentarse a un juicio por homicidio. Las autoridades lo señalan como líder de una estructura criminal vinculada con narcotráfico, homicidios por sicariato, robos y legitimación de capitales. Según las investigaciones, la organización comenzó a operar en el Caribe costarricense y posteriormente extendió su influencia hacia otras zonas del país, entre ellas Sarapiquí, San Carlos, Guanacaste y el Pacífico Central.
El OIJ también ha señalado que el grupo de “Diablo” mantenía alianzas con otros grupos criminales y que el sospechoso tenía vínculos con organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. La búsqueda de Arias Monge incluso trascendió las fronteras nacionales. En abril de 2025, el Gobierno de Estados Unidos ofreció una recompensa de hasta $500.000 por información que permitiera ubicarlo y lograr su captura.
En agosto de 2025, Estados Unidos también incluyó a Arias Monge en su lista de sanciones financieras contra personas vinculadas con actividades ilícitas. Las autoridades costarricenses llegaron a describirlo como un criminal de una capacidad operativa “sin precedentes” en el país. Según investigaciones judiciales, se le atribuyen vínculos con múltiples hechos violentos, aunque las responsabilidades penales deberán determinarse en los procesos judiciales correspondientes.
Con su captura, el OIJ asesta uno de los golpes más importantes contra una estructura criminal que durante años logró mantener a su principal líder fuera del alcance de las autoridades.
Fuente. Redacción con información Prensa OIJ y medios

