Hermes González Álvarez, defensor de derechos humanos, habló en entrevista exclusiva con Diario La Libertad sobre criminalidad, cárceles, migración y las políticas de seguridad del Gobierno costarricense.
La creciente criminalidad asociada al narcotráfico, el hacinamiento penitenciario y los retos migratorios hacen parte de los principales desafíos que enfrenta Costa Rica, según explicó Hermes González Álvarez, defensor de derechos humanos y dirigente de una organización dedicada a la defensa y promoción de estos derechos en ese país, en entrevista exclusiva con Diario La Libertad.
González sostuvo que el tráfico de drogas se ha convertido en uno de los principales factores detrás del aumento de la criminalidad en Costa Rica y otros países de Centroamérica. No obstante, advirtió que la respuesta del Estado no puede concentrarse únicamente en la represión.
“Debe haber una política de reinserción social”, afirmó el defensor, quien agregó que las acciones basadas exclusivamente en la represión y la violencia pueden terminar generando mayores niveles de violencia.
El desafío de las cárceles
Durante la conversación, González también se refirió al sistema penitenciario costarricense y a la construcción de nueva infraestructura carcelaria para atender a la población privada de la libertad.
El defensor señaló que quienes cometen delitos graves deben responder ante la justicia cuando así lo determinen los tribunales, pero insistió en que el cumplimiento de las penas debe estar acompañado de mecanismos que permitan la reintegración de las personas a la sociedad.
En ese sentido, recordó una iniciativa que impulsó desde su organización para modificar la permanencia de los antecedentes judiciales después del cumplimiento de las condenas, buscando facilitar nuevas oportunidades para quienes ya hubieran cumplido sus penas.
Migración y narcotráfico, otros retos
Otro de los asuntos abordados fue la situación migratoria. González explicó que la ubicación geográfica de Costa Rica la convierte en un territorio de tránsito para personas que buscan avanzar hacia Norteamérica, lo que representa importantes desafíos para las autoridades.
También señaló que una parte de la población migrante llega al país por razones laborales, mientras otros grupos requieren protección internacional, generando retos relacionados con empleo, refugio y atención estatal.
El defensor sostuvo que Costa Rica, al igual que otros países de la región, enfrenta una compleja realidad por las rutas utilizadas para el tráfico de drogas que conectan a Suramérica con Centroamérica y Norteamérica.
Finalmente, González destacó la importancia de que las políticas de seguridad sean acompañadas por acciones sociales y de derechos humanos, en momentos en que la región enfrenta el avance de estructuras vinculadas al narcotráfico y la criminalidad organizada.
Fuente. Redacción con información y créditos del Diario La Libertad de Barranquilla

