Teherán/Londres/San José, 28 de febrero de 2026 – Con el primer resplandor del sábado, una potente ofensiva militar coordinada entre Estados Unidos e Israel sacudió la República Islámica de Irán. La ola de ataques aéreos y con misiles cobró la vida de al menos 201 personas en todo el país, según el balance preliminar de la Media Luna Roja iraní, que también reportó 747 heridos en 24 de las 31 provincias iraníes.
La escala de la violencia y la dispersión geográfica de los bombardeos reflejan una operación de una magnitud sin precedentes en la historia reciente de Medio Oriente. Las autoridades sanitarias y de auxilio iraníes han catalogado la situación como “agresión nacional” y han desplegado más de doscientos equipos de respuesta en zonas urbanas y rurales afectadas.
Objetivos y tácticas de la ofensiva
El ataque, lanzado en plena madrugada, tuvo como objetivos una combinación de instalaciones militares, centros de comando y zonas urbanas densamente pobladas, según reportes oficiales de medios internacionales. Las operaciones aéreas incluyeron ofensivas en Teherán, así como en diversas ciudades del interior, donde se registraron explosiones continuas a lo largo de la mañana.
La ofensiva, denominada Operación “Furia Épica” por algunos analistas, representa un salto cualitativo explosivo en la confrontación entre Irán y sus rivales occidentales e israelíes. Se trata de una acción muy superior a incidentes previos, en los que ataques puntuales habían provocado tensiones regionales pero no una campaña de esta envergadura
Víctimas civiles en el centro de la tormenta
Entre las víctimas confirmadas hay decenas de civiles, incluidos estudiantes. Uno de los hechos más conmovedores fue el ataque a una escuela primaria en la ciudad de Minab, en la provincia de Hormozgán, donde murieron al menos 85 niñas y niños según el recuento oficial iraní y testimonios de autoridades locales.
En otra localidad, un gimnasio deportivo en la provincia de Fars fue alcanzado, dejando al menos 15 muertos adicionales en lo que las autoridades describen como zonas residenciales. Muchas de las víctimas no han sido aún identificadas, y las labores de rescate continúan bajo un ambiente de caos y miedo
Respuesta iraní y escalada regional
Aunque inicialmente los ataques se centraron sobre objetivos dentro de Irán, la respuesta no se hizo esperar. El gobierno iraní ha reportado ataques con misiles y drones dirigidos hacia posiciones estadounidenses e israelíes en varios países del Golfo —incluyendo Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar— elevando aún más el nivel de tensión en una región ya altamente volátil.
La reacción internacional también ha sido intensa: organizaciones globales han pedido moderación de inmediato, mientras que gobiernos occidentales y regionales expresaron su preocupación por una posible conflagración más amplia. Naciones Unidas ha convocado reuniones de emergencia para abordar la crisis.
Heridas humanitarias y miedo social
Miles de familias iraníes han buscado refugio fuera de las grandes ciudades ante el temor de nuevas oleadas de bombardeos. Las escuelas han sido cerradas, el espacio aéreo civil interrumpido y el pánico generalizado ha llevado al desplazamiento interno de cientos de miles de personas. El impacto psicológico y social de estos ataques promete dejar cicatrices profundas en la población.
Debate político y legal
Mientras Washington y Tel Aviv justifican la acción como una respuesta a amenazas percibidas y una medida preventiva para frenar programas militares iraníes, amplios sectores de la comunidad internacional han cuestionado la legalidad y humanidad del ataque. Líderes políticos en Europa y el mundo han insistido en que este tipo de ofensivas violan normas internacionales fundamentales, en particular cuando afectan a civiles y a infraestructura no militar.
Un nuevo capítulo de una larga tensión
Este ataque marca un punto de inflexión en las ya complejas relaciones entre Irán, Estados Unidos e Israel. Se produce en un contexto de estancamiento diplomático, tensiones por programas nucleares y alianzas estratégicas cambiantes en todo Medio Oriente. Los expertos advierten que los efectos a largo plazo de esta escalada —incluyendo el impacto económico mundial, sobre todo en los precios del petróleo y las cadenas de suministro globales— apenas comienzan a vislumbrarse.
Conclusión
Lo que comenzó como una serie de ataques aéreos en la madrugada del sábado se ha convertido en uno de los episodios más sangrientos y dramáticos de los últimos años en Medio Oriente. Más de doscientas personas han muerto, cientos han resultado heridas y la sombra de una guerra aún más amplia se cierne sobre la región, con consecuencias humanitarias, políticas y económicas profundas y duraderas.
Fuente. Redacciion con informacion de medios internaciones

