El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció en la madrugada de este sábado en un mensaje a la nación que EE.UU. acaba de iniciar «grandes operaciones de combate» en Irán y que su objetivo es acabar con el régimen iraní y que el pueblo de Irán se alce para tomar el poder.
En su discurso, pertrechado con una gorra blanca con las iniciales «USA», no habló de plazos o de si la llamada «Operación Furia Épica» será limitada y aseguró que está justificada porque Teherán sigue intentando resucitar su programa nuclear y está avanzando en su desarrollo de misiles de largo alcance, que «podrían pronto alcanzar territorio estadounidense».
Trump ha dado este arriesgado paso sin contar con el Congreso de Estados Unidos, que tiene la potestad de declarar la guerra, y según el New York Times, ni siquiera el principal senador demócrata del Comité de las Fuerzas Armadas, Jack Reed, fue informado por adelantado del ataque.
En dos ocasiones en su discurso de 8 minutos, aparente grabado en Mar-a-Lago, Trump dijo que no va «a consentir más» que Irán siga desarrollando sus capacidades de misiles y de enriquecimiento uranio, después de que en junio la «Operación Martillo de Medianoche» atacara las tres principales instalaciones nucleares de Iran con bombarderos estratégicos B-2.
La campaña «masiva» y «continuada» que anunció Trump parece haber contado con una primera oleada de ataques con decenas de misiles crucero Tomahawk, posiblemente lanzados desde el Mediterráneo.
Según indicaron fuentes estadounidenses a Fox News, Estados Unidos está enfocando sus ataques en instalaciones militares de Irán, mientras que Israel está atacando los centros de poder de régimen iraní.
Trump fue directo en su discurso de esta noche: las fuerzas armadas y la policía iraní, así como los miembros de la Guardia Revolucionaria, deben deponer las armas y serán «tratados justamente y con total inmunidad o se enfrentará a una muerte segura».
Al pueblo iraní, el mandatario estadounidense le dijo que esta será la única oportunidad «en generaciones» para tomar el poder una vez el grueso de las operaciones militares hayan concluido.
«Ningún presidente estaba dispuesto a hacer lo que yo he hecho esta noche», señaló Trump. «Ahora veamos como respondéis», espetó al pueblo iraní.
«Los Estados Unidos os están apoyando con una fuerza devastadora y abrumadora. Ahora es el momento para tomar el control de vuestro destino y de desatar un futuro glorioso y prospero», aseguró Trump.
El presidente estadounidense criticó las idas y venidas en las posturas de los negociadores iraníes que hasta hace dos días estaban buscando un acuerdo con Estados Unidos sobre el programa nuclear de Teherán y sobre los límites al desarrollo armamentístico del país.
Tras el ataque de junio contra los centros nucleares de Fordó, Natanz e Isfahan, Estados Unidos aviso que «nunca podrían volver a perseguir maliciosamente armas nucleares e intentamos buscar un acuerdo», indicó Trump, que parece haber perdido la paciencia tras repetir en los últimos meses que quería dar una oportunidad a la diplomacia y que hasta este viernes aseguraba que no había tomado una decisión sobre un posible ataque.
La campaña militar, coordinada con Israel, será «continuada» y «masiva», aunque al contrario que la ofensiva del presidente George W. Bush contra Irak en 2003, Trump no tiene el apoyo explícito de una mayoría de Congreso ni un grupo de países aliados, a excepción de Israel.
Irán ha iniciado una respuesta con misiles balísticos sobre objetivos militares en Israel, Catar o Baréin, por lo que Estados Unido podría sufrir importantes bajas en estas primeras horas, pese a que Trump llegó al poder con la promesa de no volver a inmiscuirse en guerras foráneas lejos de sus fronteras.
No obstante, las bases estadounidenses en Baréin y Catar están ya prácticamente vacías de personal estadounidenses en previsión de un ataque, mientras que por el momento parece que Omán, donde EE.UU. también tiene presencia militar y el país que ha mediado entre Teherán y Washington en las últimas semana no ha sido atacado por Irán.
«Mi administración ha tomado todos los pasos posibles para minimizar el riesgo para el personal estadounidense en la región, pero incluso así, y no digo esto sin pesar, el régimen iraní busca matar. Podríamos perder vidas de valientes héroes estadounidenses y podríamos tener bajas», indicó Trump.
EL ARGUMENTO DE TRUMP PARA ATACAR TEHERÁN
Trump justificó la acción al afirmar que Teherán continúa desarrollando tecnología nuclear y misiles capaces de alcanzar territorio estadounidense. El presidente reconoció el riesgo de bajas propias: «Eso suele ocurrir en la guerra».
El mandatario fijó como objetivos principales la aniquilación de la marina iraní y la destrucción de sus aliados regionales. Además, prometió inmunidad a los miembros de la Guardia Revolucionaria que depongan sus armas, advirtiendo una «muerte segura» para quienes resistan.
«Han rechazado todas las oportunidades de renunciar a sus ambiciones nucleares, y ya no podemos más», enfatizó Trump. El presidente rompió así con su promesa de evitar «guerras eternas» para centrarse en los agravios acumulados desde 1979.
IRÁN RESPONDE
Irán respondió a la agresión lanzando una oleada de misiles y drones contra Israel e instalaciones militares estadounidenses en Baréin, Kuwait y Catar. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní calificó la defensa como necesaria para enfrentar el asalto enemigo.
«Ha llegado el momento de defender la patria y enfrentarse al asalto militar enemigo», publicó la cancillería iraní en la red social X. Por su parte, el ministro de Omán, Badr al-Busaidi, lamentó que la operación socavara las negociaciones diplomáticas activas.
La agencia estatal IRNA reportó la muerte de cuarenta personas en un colegio de niñas tras un ataque en la región de Minab. Otras 45 personas resultaron heridas en este incidente, sobre el cual la Casa Blanca no ha emitido comentarios.
La tensión alcanzó a los Emiratos Árabes Unidos e Irak, quienes cerraron su espacio aéreo ante la lluvia de fragmentos de misiles. En Siria, la televisión estatal informó sobre cuatro fallecidos tras el impacto de un proyectil iraní en Sweida.
Los ataques amenazan con desestabilizar el Estrecho de Ormuz, vital para el comercio petrolero mundial. En 2025, por esta vía transitaron más de 14 millones de barriles diarios, cifra que representa un tercio de las exportaciones marítimas globales.
Las autoridades en Teherán cerraron las rutas hacia el complejo de Jamenei debido a las detonaciones constantes. Funcionarios de inteligencia indicaron que la campaña israelí apunta selectivamente a símbolos gubernamentales y centros de espionaje.
En respuesta, los hutíes de Yemen prometieron reanudar hostilidades en el Mar Rojo contra rutas comerciales e Israel. Mientras tanto, las embajadas estadounidenses en la región ordenaron a sus ciudadanos refugiarse de inmediato ante la incertidumbre del conflicto.
Fuente. Redaccion con informacion de EFE y Fox News

