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Serie de crímenes apunta a redes delictivas organizadas en Bolivia

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La noche del 30 de abril, Claure fue atacado a tiros por un sujeto que llegó en motocicleta hasta un condominio ubicado en el cuarto anillo, a la altura de la avenida Busch.

“La autopsia ha permitido establecer que la víctima recibió cuatro impactos de bala que le causaron la muerte”, informó la fiscal Yolanda Aguirre en declaraciones a Unitel.

Según el Ministerio Público, el magistrado agroambiental sufrió un shock hipovolémico producto de los disparos, que impactaron en el tórax y los brazos.

Las cámaras de seguridad registraron que dos personas llegaron en motocicleta; una descendió, se acercó a la víctima, abrió fuego en varias ocasiones y luego huyó junto a su cómplice.

Claure había sido elegido magistrado en las Elecciones Judiciales de 2024 y se desempeñaba como decano de la Sala Especializada Primera del Tribunal Agroambiental.

Tras el crimen, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Romer Saucedo, afirmó que no se puede vivir en un país donde no se garantiza la seguridad. “No nos doblegarán. Jamás el crimen podrá imponerse sobre quienes creemos en la vida y en un mejor futuro para Bolivia”, expresó en redes sociales.

También señaló que el asesinato evidencia una preocupante “ausencia de Estado”.

Por su parte, el defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, exigió que el caso no quede impune y pidió una investigación “exhaustiva, transparente y oportuna” para identificar a los responsables.

“El Estado tiene la obligación de garantizar la vida y la seguridad de la población. Las instituciones deben actuar con celeridad para brindar certidumbre”, sostuvo.

Desde el Tribunal Agroambiental repudiaron el hecho y advirtieron que constituye un golpe a la institucionalidad democrática y a la independencia judicial, además de una amenaza directa a la seguridad de las autoridades.

En ese sentido, instaron al Ejecutivo a adoptar medidas urgentes para proteger a los administradores de justicia.

El Ministerio Público informó que ya se activaron todos los mecanismos investigativos para esclarecer el crimen e identificar tanto a los autores materiales como intelectuales.

Estructura criminal

Tres asesinatos a balazos ocurridos en menos de 48 horas la semana pasada en Santa Cruz también apuntan a la acción de redes criminales organizadas, según el viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano.

“La violencia no es aislada, es organizada”, afirmó la autoridad al referirse a estos hechos, que presentan patrones similares como ataques directos, planificación previa y uso de armas de fuego, lo que sugiere posibles ajustes de cuentas entre grupos delictivos.

Aunque los casos son investigados por separado, siguen una misma línea de análisis ante el avance del crimen organizado.

Entre los hechos, un piloto fue ejecutado cuando se preparaba para participar en una carrera automovilística; otro hombre fue atacado durante un campeonato de fútbol; y un ciudadano extranjero fue acribillado en una zona fronteriza.

Justiniano advirtió que estos hechos reflejan un fenómeno más profundo, caracterizado por operaciones planificadas y estructuras que actúan con logística y coordinación.

Por ello, subrayó que la respuesta estatal debe ir más allá de operativos inmediatos y enfocarse en desarticular las redes, su financiamiento y su capacidad operativa.

Las investigaciones están en curso a cargo de la Policía Boliviana y el Ministerio Público, con equipos especializados que buscan establecer posibles vínculos entre organizaciones criminales en el oriente del país.

Uno de los casos ocurrió cerca del aeropuerto de Viru Viru, en Warnes, donde el piloto de rally José Pedro R. fue asesinado el 26 de abril en plena competencia. Testigos señalaron que un hombre armado descendió de un vehículo y disparó contra la víctima antes de huir.

En otro hecho, en la comunidad de San Francisco, en el municipio de San Matías, Douglas Queiroz Ramos fue asesinado mientras asistía a un partido de fútbol.

Asimismo, un ciudadano brasileño fue ejecutado en Puerto Quijarro, donde una mujer que lo acompañaba resultó herida.

Autoridades y analistas no descartan que esta ola de violencia esté vinculada a disputas internas tras la captura y posterior expulsión a Estados Unidos del narcotraficante Sebastián Marset, lo que habría desencadenado una lucha por el control de su organización criminal.

Fuente. Redacción con información de Prensa Latina.

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