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Petro y Trump buscan recomponer una relación bilateral tras un año de tensiones

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Washington 3 febrero 2026 – El presidente de Colombia, Gustavo Petro, realizó este martes una visita oficial a la Casa Blanca donde sostuvo una reunión de alto nivel con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un encuentro que marca un punto de inflexión en una relación bilateral deteriorada durante el último año. La cita se desarrolló a puerta cerrada y se extendió por más de dos horas, sin acceso a la prensa ni conferencia conjunta posterior, un hecho que reflejó tanto la sensibilidad del momento diplomático como la intención de ambas partes de explorar una vía de distensión. El encuentro ocurre tras meses de tensiones públicas, intercambios de declaraciones críticas y decisiones políticas que afectaron la cooperación entre ambos países, especialmente en materia de lucha contra el narcotráfico, seguridad regional y migración. La sola realización de la reunión fue interpretada por analistas como una señal de voluntad política para evitar una ruptura más profunda entre Washington y Bogotá.

Petro arribó a la sede presidencial estadounidense acompañado por una delegación de alto nivel y sin el protocolo ceremonial habitual reservado para visitas de Estado, lo que evidenció un enfoque más pragmático que simbólico. Antes del encuentro, el mandatario colombiano reiteró su interés en redefinir la cooperación bilateral bajo un enfoque que priorice el desarrollo social, la reducción de la violencia y una estrategia antidrogas distinta a la tradicional, basada en la erradicación forzada. Por su parte, la administración estadounidense había manifestado preocupación por el aumento de los cultivos ilícitos en Colombia y por lo que considera una falta de resultados concretos en la lucha contra el narcotráfico, temas que habrían sido abordados de manera directa durante la conversación entre ambos presidentes.

Narcotráfico, migración y seguridad regional en la agenda

Durante la reunión, uno de los ejes centrales fue el combate al narcotráfico, un tema históricamente clave en la relación entre Colombia y Estados Unidos, pero que ha generado fricciones bajo el actual gobierno colombiano. Fuentes diplomáticas señalaron que se discutieron posibles ajustes en los mecanismos de cooperación, incluyendo el intercambio de inteligencia, operaciones conjuntas y programas de asistencia, aunque sin anuncios inmediatos de acuerdos concretos. También se abordó la migración irregular hacia Estados Unidos, un fenómeno que ha impactado a toda la región y que involucra directamente a Colombia como país de origen, tránsito y acogida de migrantes, así como la situación política y humanitaria en Venezuela, donde ambos gobiernos mantienen posturas distintas pero reconocen la necesidad de estabilidad regional.

El diálogo incluyó además aspectos comerciales y económicos, en un contexto en el que sectores empresariales de ambos países han expresado inquietud por la incertidumbre política y las tensiones diplomáticas. Aunque no se emitió un comunicado conjunto al finalizar la reunión, voceros oficiales destacaron la importancia de mantener canales abiertos de comunicación y continuar las conversaciones en los próximos meses, lo que sugiere que el encuentro fue concebido como un primer paso más que como una solución definitiva a los desacuerdos acumulados.

Un encuentro con impacto político y regional

La visita de Gustavo Petro a la Casa Blanca y su reunión con Donald Trump tienen un fuerte peso político tanto a nivel interno como regional. Para el gobierno colombiano, el encuentro representa una oportunidad de reducir presiones internacionales y de reposicionar su política exterior frente a su principal socio estratégico. Para Estados Unidos, la reunión refleja un interés en preservar la cooperación con un aliado clave en América Latina, pese a las diferencias ideológicas y de enfoque. Analistas coinciden en que, si bien persisten desacuerdos estructurales, el tono del encuentro sugiere un intento por evitar una escalada de conflictos diplomáticos que podría afectar la seguridad regional y la lucha contra el crimen transnacional.

El resultado concreto de la reunión dependerá de los pasos que ambos gobiernos adopten en el corto y mediano plazo, especialmente en temas sensibles como narcotráfico, migración y derechos humanos. No obstante, la imagen de ambos presidentes reunidos en la Casa Blanca envía un mensaje de apertura al diálogo y de reconocimiento mutuo de la necesidad de cooperación, en un momento en que la región enfrenta desafíos complejos que trascienden las fronteras nacionales.


Fuentes: Reuters, El País, Al Jazeera, France 24, El Tiempo, Noticias RCN.

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