Según el portal Metrópoles, que cita fuentes del Palacio de Planalto, la reunión comenzó a gestarse en septiembre de 2025 durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, cuando ambos mandatarios tuvieron un breve encuentro calificado como cordial.
Desde entonces, los dos gobiernos iniciaron gestiones diplomáticas para concretar una visita oficial. En enero, tras una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Lula confirmó que viajaría a Estados Unidos una vez cumplidos otros compromisos internacionales.
El viaje, inicialmente previsto para marzo, fue aplazado por ajustes de agenda y en medio de tensiones bilaterales, incluyendo críticas desde sectores brasileños sobre una presunta injerencia de Washington en asuntos internos del país.
En paralelo, Lula ha mantenido una postura crítica hacia la política exterior de Trump, particularmente respecto a conflictos internacionales como el de Irán. El mandatario brasileño ha cuestionado reiteradamente al líder estadounidense, así como la posición de Washington en Medio Oriente y América Latina, defendiendo el multilateralismo y las salidas diplomáticas.
La reunión, prevista para el jueves, es interpretada por la prensa brasileña como un intento de recomponer la relación entre las dos principales economías del continente, en un contexto de acercamientos puntuales y persistentes diferencias estratégicas.
Uno de los temas que podría abordarse es la intención de Washington de designar como organizaciones terroristas a los grupos criminales Primeiro Comando da Capital y Comando Vermelho, medida que el gobierno de Lula ha rechazado hasta ahora.
Según el diario Folha de S. Paulo, funcionarios y diplomáticos mantienen cautela y evitan confirmar el viaje, ya que aún no ha sido anunciado oficialmente por las autoridades estadounidenses.
De concretarse, el encuentro generará gran atención mediática en Brasil, no solo por los temas en agenda, sino también por celebrarse en un año electoral en el que Lula buscará la reelección para un cuarto mandato.
El propio presidente brasileño ha advertido sobre la posibilidad de una eventual interferencia estadounidense en los comicios de octubre, especialmente ante movimientos en ese país que apuntan a respaldar al senador Flávio Bolsonaro, precandidato presidencial de la extrema derecha.
Fuente. Redacción con información de Prensa Latina.

