El portaaviones USS Gerald R. Ford, considerado el más grande del mundo, arribará este viernes a la costa norte de Israel junto a su grupo de escolta, como parte del refuerzo militar de Estados Unidos en Oriente Medio ante la posibilidad de una escalada con Irán.
De acuerdo con reportes de medios israelíes, el buque partió recientemente de la isla griega de Creta, donde realizó una escala logística en una base naval estadounidense, y se dirige hacia la zona de Haifa, que alberga el principal puerto y una de las bases navales más importantes del país.
Paralelamente, se informó de la llegada a Israel de una veintena de aviones estadounidenses de reabastecimiento aéreo al aeropuerto internacional de Ben Gurión durante la madrugada, sumándose a una docena de cazas F-22 desplegados recientemente en el país como parte del refuerzo militar estadounidense.
El Ford se convierte así en el segundo portaaviones estadounidense enviado a la región, después del USS Abraham Lincoln, que llegó al Golfo Pérsico a comienzos de enero acompañado por su grupo de escolta. La presencia simultánea de ambos buques forma parte de una estrategia de presión y disuasión en medio de las tensiones regionales.
Este buque de propulsión nuclear, incorporado a la Armada estadounidense en 2017, es el navío de guerra más grande jamás construido y puede transportar decenas de aeronaves y miles de tripulantes.
En este contexto de creciente tensión, Washington y Teherán han mantenido rondas de negociaciones sobre el programa nuclear iraní, aunque sin avances decisivos hasta el momento. Mientras tanto, Estados Unidos ha intensificado su presencia militar en la zona con portaaviones, destructores y aviones de combate.
Coincidiendo con la llegada del segundo portaaviones, la embajada estadounidense en Jerusalén autorizó la salida de personal no esencial del Gobierno y de sus familiares debido a posibles riesgos de seguridad. La representación diplomática también recomendó considerar la salida del país mientras haya vuelos comerciales disponibles y advirtió que podría restringir temporalmente los desplazamientos de su personal a determinadas zonas, incluidas la Ciudad Vieja de Jerusalén y áreas de Cisjordania.
Fuente. Redacción con información El Nuevo Diario

