Washington / Caracas, 6-7 de enero de 2026 — El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, afirmó este martes por la noche que las autoridades interinas de Venezuela acordaron entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo al mercado estadounidense. El anuncio fue hecho a través de su red social Truth Social y ha generado reacciones tanto políticas como económicas en Washington y en el exterior.
Según Trump, el petróleo será vendido a precio de mercado, y los fondos que se obtengan de esa venta serán administrados por su gobierno con el objetivo de que se utilicen en “beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”. El mandatario instruyó al secretario de Energía, Chris Wright, que implemente el plan de inmediato.
Trump explicó que el crudo se transportará en buques de almacenamiento directamente hacia puertos estadounidenses, aunque no estableció un plazo específico para la entrega de los barriles.
Tras la captura, la Corte Suprema de Venezuela designó a Delcy Rodríguez como presidenta interina del país. Rodríguez, ex vicepresidenta y quien había sido ministra de Hidrocarburos, asumió el poder en medio de un entorno de crisis política y económica.
El anuncio de Trump tuvo efectos inmediatos en los mercados energéticos. Fuentes como Univision América Latina estiman que los 30 a 50 millones de barriles podrían equivaler a entre 1 800 y 3 000 millones de dólares si se venden a precios actuales del mercado.
El posible flujo de petróleo venezolano hacia Estados Unidos podría beneficiar a refinerías del Golfo de EE. UU. reduciendo costos de procesamiento, aunque también podría afectar a productores de crudo pesados externos, como los de Canadá, que exportan un volumen considerable de ese tipo de crudo al mercado estadounidense.
El anuncio ha generado críticas entre analistas y algunos sectores políticos. Algunos expertos consideran que el control directo de los ingresos por parte de una administración estadounidense sobre petróleo venezolano plantea cuestiones sobre soberanía y legalidad internacional. Otros sectores señalan que sin un entendimiento claro con actores energéticos globales y con la infraestructura petrolera venezolana deteriorada, la producción y exportación sostenida podría ser difícil. de la oposición y algunos aliados internacionales han advertido que este tipo de acuerdos deben considerar mecanismos transparentes para garantizar que los ingresos beneficien realmente a la población venezolana y no solo a intereses estratégicos.
Venezuela posee algunas de las mayores reservas de petróleo del mundo, pero su producción ha disminuido de manera significativa en los últimos años debido a problemas estructurales, falta de inversión y sanciones internacionales. El país dependía en gran medida de clientes como China antes del cambio de contexto político, y es incierto cómo este acuerdo con Estados Unidos influirá en esos vínculos comerciales.
La transición política dentro de Venezuela, la posición de las autoridades interinas y la respuesta de actores como China, Rusia o Irán, que han tenido relaciones energéticas y diplomáticas con Caracas, siguen siendo elementos clave para entender el desarrollo de este proceso.
Fuente. Redacción y Agencias
