Willie Colón, el emblemático trombonista, compositor e intérprete de iconos de la salsa como ‘Idilio’ y ‘Gitana’ y quien cosechó grandes éxitos junto a los cantantes Héctor Lavoe y Rubén Blades, falleció este sábado a sus 75 años, por complicaciones de salud en un hospital de Nueva York.
“Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz esta mañana, rodeado de su amada familia. Aunque lloramos su ausencia, también nos regocijamos con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre”, dice un comunicado de sus familiares.
“Nuestra familia está profundamente agradecida por sus oraciones y apoyo durante este tiempo de duelo. Pedimos amablemente privacidad mientras navegamos por nuestro duelo”, agregó el documento emitido por los allegados de William Anthony Colón Román, nombre de pila del cantante de ‘El gran varón’, nacido el 28 de abril de 1950 en el barrio del Bronx de Nueva York.
El también poeta, arreglista, productor y director musical, comenzó su carrera musical a los 16 años cuando grabó en 1967 el álbum ‘El Malo’ junto a Héctor Lavoe, formando uno de los dúos más influyentes de la salsa bajo el sello Fania.
Colón catapultó junto a Lavoe éxitos como ‘Calle Luna, Calle Sol’, ‘Che Che Colé’ y ‘El día de mi suerte’, convirtiéndose en una figura clave de la salsa de los años 70.
Tras conocerse la noticia, la reacción de los admiradores de Colón, exintegrante de las legendarias Estrellas de Fania, y de los amantes de la salsa no se hizo esperar, con mensajes de apoyo y condolencias a la familia.
Colón se consolidó como uno de los artistas más relevantes del género musical de la salsa más de 32 álbumes grabados, nueve Discos de Oro y cinco de Platino y la venta de más de ocho millones de discos en el mundo.
Muere la leyenda de la música salsa Willie Colón a los 71 años

La noticia se produce luego de que el artista fuera hospitalizado de urgencia el pasado 18 de febrero, presuntamente por complicaciones respiratorias, según reportó la agencia EFE. Durante esos días, las redes sociales se inundaron de mensajes de preocupación.
El cantautor panameño Rubén Blades, amigo cercano y colaborador histórico de Colón, había señalado en Instagram: “Noticias en internet informan que mi colega Willie Colón se encuentra internado en un hospital de Nueva York, trasladado allí con urgencia por un aparente problema respiratorio. No tengo mucha información sobre la situación, pero le envío mis deseos de una pronta recuperación”.
Finalmente, la familia pidió privacidad para atravesar el duelo. A Colón le sobreviven su esposa, Julia Colón Craig, y sus cuatro hijos.
A los 15 años firmó con Fania Records, el sello fundado por Johnny Pacheco y Jerry Masucci que marcaría la era dorada de la salsa. Apenas dos años después ya grababa su primera producción, iniciando una carrera meteórica.
Fue Pacheco quien le recomendó a un joven cantante llamado Héctor Lavoe. La dupla Colón–Lavoe no solo dominó las listas, sino que construyó una identidad sonora y estética inspirada en los gánsteres de los años veinte. Discos como The Hustler (1968), Cosa Nuestra (1970) y Lo Mato (1973) redefinieron el carácter urbano y contestatario de la salsa.
Las letras abordaban la experiencia de la diáspora puertorriqueña en Nueva York, la desigualdad y los conflictos sociales. La voz de Lavoe y la arquitectura musical de Colón crearon una fórmula irrepetible.
“Siembra”: el álbum que cambió todo

En 1977, Colón inició otra alianza crucial al lanzar Metiendo Mano junto a Rubén Blades. Dos años más tarde publicaron Siembra, considerado por muchos el álbum más trascendental en la historia del género.
El disco incluyó himnos como “Plástico”, “Buscando guayaba” y “Pedro Navaja”. Este último se convirtió en un fenómeno cultural por su narrativa urbana y su mirada cruda sobre la vida en Nueva York. Con Siembra, la salsa dejó de ser únicamente música bailable para consolidarse como vehículo de reflexión social.
Colón también desarrolló una sólida carrera como solista y productor. Trabajó con figuras como Celia Cruz y respaldó el crecimiento artístico de Lavoe. Entre sus producciones destacan Fantasmas (1981), Corazón Guerrero (1982) y Tiempo Pa’ Matar (1983), esta última con una postura crítica frente a la guerra de Vietnam.
En 1993 popularizó “Idilio”, incluida en el álbum Hecho en Puerto Rico. La canción se transformó en un clásico de la salsa romántica por su narrativa de amor eterno y la fusión de almas. Décadas después, continúa sonando en emisoras y celebraciones latinas alrededor del mundo.
Paradójicamente, pese a haber sido nominado en cerca de diez ocasiones, nunca obtuvo un Grammy competitivo. Sin embargo, ingresó al International Latin Music Hall of Fame en 2000 y al Latin Songwriters Hall of Fame en 2019, consolidando su estatus como figura histórica.
En la introducción hablada de “Oh, qué será”, dejó una frase que hoy resuena con fuerza: “Yo creo en muchas cosas que no he visto, y ustedes también, lo sé”.
Un legado que no se apaga
La muerte de Willie Colón no solo marca el final de una vida, sino el cierre simbólico de una era dorada. Su obra demostró que la salsa podía ser crítica, sofisticada, romántica y profundamente urbana al mismo tiempo.

Su trombón seguirá sonando en cada esquina donde la salsa encuentre un parlante y un corazón dispuesto a escuchar. Y aunque el debate sobre su lugar en la historia continúe, hay algo que parece indiscutible: su música ya es parte del patrimonio cultural latino.
La incógnita que queda no es qué hizo Willie Colón por la salsa, sino qué sería de la salsa sin Willie Colón.
Fuente. Redacción con información de E F E

