Un comité integrado por expertos independientes expresó su profunda consternación por la muerte de civiles en el actual conflicto en Medio Oriente y alertó sobre las graves consecuencias humanitarias derivadas de la escalada de violencia.
El organismo manifestó especial preocupación por los ataques contra infraestructuras civiles, entre ellos el bombardeo de una escuela primaria para niñas en Minab, que dejó más de 160 víctimas fatales. Según indicó, este hecho evidencia que los niños continúan siendo uno de los grupos más vulnerables en contextos de guerra y no pueden ser considerados daños colaterales.
En su declaración, el Comité recordó que la Convención sobre los Derechos del Niño obliga a los Estados a proteger el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo de los menores, incluso en situaciones de conflicto armado. Asimismo, subrayó que todas las partes involucradas deben respetar el derecho internacional y el derecho internacional humanitario.
El organismo pidió un alto el fuego inmediato para evitar más muertes, lesiones, desplazamientos y traumas psicológicos en la población infantil. También instó a que escuelas, hospitales y otros bienes civiles queden fuera de los ataques, y a que se garantice el acceso seguro de la ayuda humanitaria para asistir a niños y familias afectadas.
Fuente. Redacción con informacion Prensa Latina

