Dentro de un mes, las personas costarricenses acudirán a las urnas para elegir al 50.º presidente de la República, así como a las vicepresidencias y a las nuevas diputaciones que integrarán la Asamblea Legislativa para el periodo 2026-2030.
La jornada electoral se realizará el domingo 1.º de febrero, en horario continuo de 6:00 a. m. a 6:00 p. m., y permitirá elegir un total de 60 cargos públicos. En el territorio nacional, las Juntas Receptoras de Votos entregarán dos papeletas a las personas electoras: una para presidencia y vicepresidencias, y otra para diputaciones. En el caso del voto en el extranjero, únicamente se habilitará la papeleta presidencial.
Podrán ejercer el derecho al voto las personas costarricenses mayores de 18 años debidamente empadronadas. El día de la elección deberán presentar su cédula de identidad vigente o con menos de un año de vencida, tomando en cuenta que este documento tiene una vigencia de diez años.
El Tribunal Supremo de Elecciones recuerda que el proceso de votación inicia con la verificación del nombre en la lista de electores ubicada fuera de la junta correspondiente. Posteriormente, la persona electora entrega su cédula, firma el padrón y recibe las papeletas para marcar su preferencia con una equis en el recinto secreto. Existen mecanismos de apoyo y voto asistido para quienes lo requieran, así como prioridad en las filas para personas con discapacidad, adultas mayores, mujeres embarazadas o con niños en brazos.
En el plano político, diversas encuestas sitúan a la candidata del partido Pueblo Soberano, Laura Fernández, a la cabeza de la intención de voto. En un distante segundo lugar se ubica el candidato del Partido Liberación Nacional, Álvaro Ramos.
De cara al cierre de campaña, sectores de la oposición confían en que los debates presidenciales puedan modificar el escenario actual y permitir que alguno de los aspirantes logre avanzar a una segunda ronda frente a la candidata oficialista. Mientras tanto, el oficialismo apuesta por una victoria en primera ronda y por alcanzar alrededor de 40 diputaciones, lo que le permitiría obtener mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa e impulsar eventuales reformas a la Constitución Política.
Fuente. Redacción y Prensa Latina
