La exprimera dama de Costa Rica, Lorena Clare Facio, falleció este martes 17 de marzo de 2026 a los 82 años, tras una prolongada lucha contra el cáncer, según confirmaron familiares y figuras públicas cercanas.
Clare, esposa del expresidente Miguel Ángel Rodríguez, ejerció como primera dama entre 1998 y 2002, periodo en el que desarrolló una intensa agenda social centrada en poblaciones vulnerables.
Nacida en San José el 30 de junio de 1943, Lorena Clare destacó desde joven por su vocación social y su cercanía con causas humanitarias. Durante su paso por la vida pública impulsó iniciativas en favor de personas adultas mayores, pacientes con enfermedades crónicas, mujeres y personas con discapacidad.
Uno de sus aportes más relevantes fue el impulso de programas de prevención y atención del cáncer, especialmente el cérvico uterino y de mama, lo que fortaleció la respuesta institucional en salud pública en el país.
Su labor trascendió el periodo presidencial, manteniendo un perfil activo en proyectos sociales y organizaciones de ayuda comunitaria. En 2022, fue reconocida como ciudadana de honor por la Asamblea Legislativa, en reconocimiento a su trayectoria y compromiso con el bienestar social.
Lucha contra la enfermedad
La familia confirmó que la ex primera dama enfrentó durante los últimos años un cáncer —reportado como de páncreas— que deterioró progresivamente su estado de salud.
A pesar de la enfermedad, Clare se mantuvo activa en actividades públicas y de apoyo a pacientes oncológicos, incluso participando en iniciativas para fortalecer servicios de quimioterapia en el país.
En sus últimos meses, permaneció acompañada por su familia, especialmente por el expresidente Rodríguez, quien la apoyó durante todo el proceso médico.

Reacciones y legado
Diversos sectores políticos y sociales han expresado su pesar por el fallecimiento. El excandidato presidencial Juan Carlos Hidalgo destacó su “vocación genuina de servicio” y el impacto duradero de sus iniciativas sociales en el país.
Lorena Clare es recordada como una figura discreta pero influyente, cuya gestión como primera dama dejó una huella en áreas sensibles como la salud, la equidad y la atención a poblaciones vulnerables.
Hasta el momento, la familia no ha dado a conocer detalles sobre las honras fúnebres.
Su fallecimiento marca el cierre de una etapa en la historia reciente del país, dejando como legado una vida dedicada al servicio público y a la solidaridad social humana.
Fuente. Redacciion

