El ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Mohammad Asif, afirmó que su país se considera en una “guerra abierta” con la vecina Afganistán, después de una serie de ataques cruzados que, según Islamabad, comenzaron con una incursión transfronteriza afgana.
En una publicación en la red social X, el funcionario aseguró que Pakistán esperaba que, tras la retirada de las fuerzas de la OTAN, se abriera un periodo de estabilidad en Afganistán. Según explicó, Islamabad confiaba en que el Talibán se concentrara en el bienestar del pueblo afgano y en la estabilidad regional.
Sin embargo, Asif acusó a los talibanes de haber convertido a Afganistán “en una colonia de India”, de reunir insurgentes de distintas partes del mundo y de comenzar a “exportar terrorismo”.
“Se nos agotó la paciencia. Ahora hay una guerra abierta entre nosotros”, afirmó el ministro. Hasta el momento, el Gobierno afgano no ha respondido oficialmente a estas declaraciones.
Pakistán acusa con frecuencia a India de respaldar al proscrito Ejército de Liberación de Baluchistán y al Tehrik-i-Taliban Pakistan, acusaciones que Nueva Delhi rechaza.
Las declaraciones del ministro se produjeron horas después de que Pakistán realizara ataques aéreos contra objetivos en Kabul, así como en Kandahar, en el sur del país, y en la provincia suroriental de Paktia, según funcionarios paquistaníes y el portavoz del Gobierno afgano, Zabihullah Mujahid.
Un día antes, Afganistán había lanzado un ataque transfronterizo contra Pakistán, que Kabul describió como una represalia por los bombardeos aéreos paquistaníes realizados el domingo 22 de febrero en zonas fronterizas afganas.
La tensión entre ambos países se ha intensificado desde que Pakistán ejecutó ataques aéreos contra presuntos objetivos militantes en Afganistán durante el fin de semana. Un día antes de esas operaciones, fuentes de seguridad paquistaníes afirmaron disponer de “pruebas irrefutables” de que militantes ubicados en Afganistán estaban detrás de una reciente ola de atentados y ataques suicidas contra el Ejército y la Policía de Pakistán.
Según esas fuentes, al menos siete ataques planificados o ejecutados por insurgentes desde finales de 2024 estarían vinculados con bases en territorio afgano.
Intensos combates y decenas de muertos
Pakistán informó que sus bombardeos alcanzaron 22 objetivos militares afganos, según indicó el portavoz militar paquistaní, Ahmed Sharif Chaudhry, tras intensos combates que comenzaron durante la noche del jueves.
De acuerdo con el balance oficial paquistaní, al menos 12 soldados del país murieron, mientras que 274 combatientes y oficiales talibanes fallecieron desde el inicio de los enfrentamientos.
Por su parte, Kabul aseguró haber matado a decenas de soldados paquistaníes y capturado a varios como represalia por los bombardeos aéreos realizados días antes, que, según la Organización de las Naciones Unidas, causaron también la muerte de varios civiles.
Fuente. Redacción con informacion El Periodico CR.

