Analistas consultados por Ámbito Financiero estiman que la inflación de febrero rondaría el tres por ciento —e incluso podría superarlo—, manteniéndose en niveles similares a los de enero. Los aumentos en alimentos y tarifas de servicios públicos compensaron la fuerte baja del tipo de cambio registrada en el período.
La consultora LCG advirtió que, según su medición de la última semana de febrero, la inflación mensual se ubicó por encima del cuatro por ciento, impulsada principalmente por subas en alimentos. En particular, bebidas y carnes —que representan casi la mitad de la canasta básica— mostraron incrementos superiores al cinco por ciento promedio mensual.
Por su parte, la consultora Equilibria calculó que la inflación se mantuvo en torno al 2,9 por ciento, aunque sostuvo que, si se ponderaran con mayor precisión las subas en electricidad, gas, agua, transporte y medicina prepaga, el índice sería aún más elevado.
Estos datos contrastan con el discurso oficial del presidente Javier Milei, quien sostiene que la economía avanza hacia una inflación cercana a cero.
Al mismo tiempo, los salarios continúan perdiendo poder adquisitivo. La consultora C-P reportó una caída del 1,3 por ciento en los sueldos reales del sector privado durante enero, tendencia que se repite mes a mes. La jubilación mínima también sufrió un deterioro acumulado del cinco por ciento en los últimos siete meses.
El mercado laboral muestra señales de debilidad en el inicio de 2026, con destrucción de empleo formal y aumento de despidos. Según el Centro de Economía Política de Argentina, desde diciembre de 2023 se habrían perdido más de 64 mil puestos en el sector público nacional, equivalente a una reducción cercana al 19 por ciento de su planta.
En términos generales, se estima que en poco más de dos años de gestión se habrían eliminado alrededor de 250 mil empleos en el país, en un contexto que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del actual modelo económico.
Fuente. Redacción con informacion Prensa Latina

