El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció su discurso anual sobre el Estado de la Unión ante el Congreso en un ambiente marcado por polémicas y tensiones políticas. Varios legisladores optaron por boicotear la sesión, mientras que otros aprovecharon la ocasión para manifestar su descontento de manera abierta.
Algunos representantes incluso se quedaron dormidos durante el discurso, mostrando su desinterés, mientras que otros demócratas gritaron al presidente calificándolo de “mentiroso” y denunciando que sus políticas habrían causado la muerte de ciudadanos estadounidenses. Las declaraciones de Trump sobre supuesta corrupción de inmigrantes, incluyendo a residentes somalíes, provocaron fuertes reacciones de legisladores como Ilhan Omar y Rashida Tlaib. Omar, en particular, criticó al presidente en relación con la muerte de dos residentes de Mineápolis a manos de agentes de inmigración, acusándolo directamente de ser responsable.
Durante la sesión también se presentó otro incidente: el representante Al Green fue expulsado del Congreso por mostrar un cartel con el mensaje “Los negros no son monos”, generando un nuevo foco de tensión dentro del hemiciclo.
En general, el discurso del Estado de la Unión de Trump estuvo rodeado de protestas, reacciones hostiles y gestos de desaprobación por parte de numerosos legisladores demócratas, reflejando la polarización política que atraviesa actualmente Estados Unidos.
Fuente. Redacción con información Hispan Tv

