La campaña electoral rumbo a las elecciones presidenciales de Costa Rica 2026 continúa elevando su nivel de confrontación política. En las últimas horas, la exfiscal general Stella Chinchilla compartió en sus redes sociales un video que ha generado fuerte polémica, al establecer una comparación directa entre un eventual gobierno de Laura Fernández y el modelo de la dictadura venezolana.
El material audiovisual, difundido ampliamente en plataformas digitales, advierte sobre supuestos paralelismos entre el proyecto político que representa Fernández —exministra y figura cercana al actual presidente Rodrigo Chaves— y las prácticas autoritarias asociadas al chavismo en Venezuela. El video hace énfasis en temas como la concentración de poder, el debilitamiento de las instituciones democráticas, los ataques a la prensa crítica y el uso del discurso polarizante como herramienta de control político.
Advertencia sobre riesgos democráticos
Al compartir el video, Chinchilla no añadió un comentario extenso, pero su gesto fue interpretado como una señal de alarma sobre los riesgos que, a su criterio, enfrenta la democracia costarricense. Para diversos analistas, la acción de la exfiscal refleja la creciente preocupación de sectores jurídicos y democráticos ante lo que consideran una deriva autoritaria en el discurso político nacional.
“El mensaje no es casual. Viene de una figura que conoce de cerca la institucionalidad y el Estado de derecho”, señaló un politólogo consultado, quien afirmó que este tipo de comparaciones buscan alertar a la ciudadanía sobre escenarios que Costa Rica históricamente ha rechazado.
Reacciones divididas
La publicación provocó reacciones inmediatas. Simpatizantes del oficialismo calificaron el video como una campaña de miedo y desinformación, acusando a Chinchilla de intervenir políticamente y de utilizar el caso venezolano como un recurso exagerado para desacreditar a Laura Fernández.
Por el contrario, voces críticas del gobierno defendieron la comparación, argumentando que no se trata de afirmar que Costa Rica sea una dictadura, sino de advertir sobre señales tempranas que, de no corregirse, podrían erosionar las bases democráticas del país.
Venezuela como símbolo político
La referencia a Venezuela se ha convertido en un símbolo recurrente dentro del debate electoral costarricense. Para muchos sectores, el chavismo representa el ejemplo extremo de cómo un proyecto político puede, con respaldo electoral inicial, derivar en autoritarismo, persecución de opositores y colapso institucional.
En ese contexto, el video compartido por Chinchilla se suma a una narrativa cada vez más presente en la campaña: la defensa de la democracia frente a proyectos que, según sus críticos, concentran poder y relativizan los contrapesos institucionales.
Un debate que apenas comienza
A poco más de un año de las elecciones, el episodio evidencia que la contienda no solo se librará en torno a propuestas económicas o sociales, sino también alrededor del modelo de democracia que Costa Rica desea preservar. La comparación con Venezuela, aunque polémica, pone sobre la mesa un debate profundo sobre los límites del poder, la independencia de las instituciones y el papel de la ciudadanía en la defensa del sistema democrático.
Mientras tanto, Laura Fernández y su equipo aún no se han pronunciado directamente sobre el video, aunque desde el oficialismo insisten en que cualquier intento de vincular su proyecto con una dictadura carece de fundamento y responde a una estrategia de confrontación política.
Fuente. Redacción.
