El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, condenó las acciones de Estados Unidos destinadas a limitar el acceso de Cuba al petróleo y alertó sobre las consecuencias que estas medidas podrían tener para la población de la isla.
Durante su intervención en el período ordinario de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, celebrado en Ginebra, el funcionario señaló que las disposiciones adoptadas por la administración del presidente Donald Trump agravan la situación económica en el país caribeño, que desde hace más de seis décadas enfrenta un embargo económico, comercial y financiero impuesto por Washington.
Türk afirmó que ninguna circunstancia puede justificar la asfixia económica de toda una población y expresó especial preocupación por el impacto de estas políticas en sectores vulnerables, como niños con cáncer y mujeres embarazadas.
En ese contexto, la portavoz del Alto Comisionado, Marta Hurtado, advirtió recientemente sobre los riesgos que las medidas estadounidenses representan para áreas clave como el sistema de salud. Según explicó, el efecto prolongado del embargo intensifica las dificultades económicas y agrava problemas ya existentes en el país.
Asimismo, destacó que numerosos servicios dependen de la importación de combustible, lo que podría afectar el funcionamiento de unidades de cuidados intensivos y salas de urgencias. También alertó sobre posibles impactos en la producción, almacenamiento y distribución de vacunas, hemoderivados y otros medicamentos que requieren condiciones específicas de temperatura.
El Alto Comisionado reiteró su llamado a poner fin a todas las medidas unilaterales de este tipo, al considerar que tienen efectos amplios e indiscriminados sobre la población civil y pueden constituir una vulneración de los derechos humanos.
Fuente. Redacción con informacion La Prensa Latina

