El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, negó que el Estado sea responsable de muertes en las prisiones del país a causa del régimen de excepción vigente desde 2022, y defendió las condiciones del sistema penitenciario salvadoreño.
Durante un evento celebrado en Madrid, organizado por la agencia Agencia EFE, el funcionario aseguró que en El Salvador existen “prisiones seguras donde la dignidad humana se respeta”, y afirmó que organismos internacionales como la Cruz Roja certifican las condiciones de salud y de internamiento en los centros penitenciarios.
Debate por cifras de fallecidos bajo custodia
Las declaraciones de Ulloa responden a informes de la organización Socorro Jurídico Humanitario, que señalan que al menos 470 personas murieron bajo custodia estatal entre 2022 y 2025.
El vicepresidente sostuvo que las acusaciones que vinculan directamente esos fallecimientos con el régimen de excepción forman parte de una narrativa que, según dijo, no refleja la realidad. “Es una leyenda que se ha desarrollado, no sé cómo”, afirmó durante su intervención.
Ulloa también señaló que algunas de las muertes registradas ocurrieron en hospitales o en lugares donde los reclusos realizaban labores fuera de los centros penitenciarios.
Un régimen que cumple cuatro años
El régimen de excepción en El Salvador fue implementado en 2022 como parte de la estrategia del gobierno para combatir a las pandillas y reforzar la seguridad interna. La medida, que ha sido prorrogada en varias ocasiones, cumplirá cuatro años el próximo 28 de marzo.
Mientras el Ejecutivo defiende los resultados de la política de seguridad y rechaza las críticas sobre violaciones de derechos humanos, organizaciones civiles y de derechos humanos continúan exigiendo investigaciones independientes sobre las muertes reportadas en las cárceles del país.
Fuente. Redacción con información PrensaLatina

