La violencia no da tregua en la Franja de Gaza. Al menos dos palestinos murieron este miércoles en incidentes separados, en medio de la continuidad de los ataques israelíes y de las severas restricciones impuestas a quienes buscan salir del enclave para recibir atención médica urgente a través del cruce de Rafah hacia Egipto.
Según reportó Al Jazeera desde el terreno, un niño perdió la vida en el norte de la Franja cuando un dron israelí atacó a un grupo de menores que se dirigían a inspeccionar sus viviendas destruidas. En otro hecho, soldados israelíes abrieron fuego y mataron a Muhand Jamal al-Najjar, de 20 años, en las inmediaciones de la rotonda de Bani Suheila, al este de la ciudad de Khan Younis, de acuerdo con la agencia palestina Wafa. Fuentes hospitalarias en Gaza indicaron además que tres personas resultaron heridas por disparos en al-Mughraqa, en el centro del territorio, y en la zona de al-Mawasi, al sur de Rafah.
Más de 600 muertos desde el “alto el fuego”
Desde la entrada en vigor del alto el fuego a mediados de octubre —que, según las autoridades palestinas, ha sido vulnerado casi a diario— más de 600 palestinos han muerto y más de 1.600 han resultado heridos, según cifras difundidas esta semana por el Ministerio de Salud palestino. El conflicto, que se prolonga desde octubre de 2023, ha devastado amplias zonas de Gaza y dejado su sistema sanitario al borde del colapso.

Solo 260 pacientes han logrado salir
En paralelo a la violencia, miles de enfermos permanecen atrapados. La reapertura parcial del paso fronterizo de Rafah no ha supuesto un alivio significativo para quienes necesitan tratamiento urgente fuera del enclave.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) informó a Al Jazeera que únicamente 260 pacientes han logrado salir de Gaza desde el primer día de reapertura, hace aproximadamente dos semanas y media. La cifra representa una fracción mínima de las cerca de 18.500 personas que requieren evacuación médica urgente.
El número incluso queda por debajo de una promesa inicial de un funcionario egipcio que había asegurado que al menos 50 palestinos cruzarían diariamente en cada dirección desde el primer día. Sin embargo, en la práctica, solo cinco pacientes fueron autorizados a salir en la jornada inaugural.
Diversas organizaciones médicas y de derechos humanos, entre ellas la Organización Mundial de la Salud, han reiterado la necesidad de garantizar el acceso a atención crítica fuera de Gaza. A comienzos de este mes, su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, pidió en redes sociales la “reapertura inmediata de la ruta de derivación médica hacia Cisjordania, incluida Jerusalén Este”, y solicitó que más países acepten pacientes para tratamientos especializados que no pueden realizarse en la Franja.
No obstante, Tedros subrayó también que el sistema sanitario gazatí —gravemente dañado desde el inicio de la ofensiva israelí— debe reducir su dependencia de las evacuaciones médicas externas.
“Esta es ahora la máxima prioridad”, afirmó, al enumerar la necesidad de ampliar los servicios de salud dentro del enclave, abastecerlo con nuevos suministros y reparar instalaciones destruidas.
Retornos marcados por denuncias de abusos
El flujo de regreso hacia Gaza también avanza con lentitud. Hasta el 11 de febrero, 269 personas habían reingresado al territorio, según el último informe de OCHA. Un grupo reciente de 41 personas trasladadas al Complejo Médico Nasser denunció haber sido sometido a registros físicos humillantes e intensos interrogatorios por parte de soldados israelíes antes de poder cruzar, según un equipo de Al Jazeera.
Algunos retornados han relatado que fueron vendados durante horas y sometidos a interrogatorios políticos y presiones psicológicas antes de recibir autorización para volver a la Franja. Mientras tanto, en Gaza, la población civil continúa atrapada entre los bombardeos, las restricciones y un sistema sanitario exhausto, con miles de enfermos aguardando una oportunidad para salvar sus vidas más allá de una frontera que apenas se abre.
Fuente. Redacción con informacion Aljazeera
Samuele Papa y Marta Carlino

