San José, 6 de enero de 2026 — A menos de un mes de las elecciones nacionales programadas para el 1.º de febrero de 2026, la agenda pública de los debates presidenciales ha cobrado un protagonismo sin precedentes en la campaña electoral. Tanto el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) como medios de comunicación y universidades han organizado una serie de espacios destinados a que los aspirantes presenten sus propuestas y confronten sus posturas sobre temas clave para la sociedad costarricense.
El rol del TSE y la estructura oficial de debates
El Tribunal Supremo de Elecciones estableció un ciclo de cuatro debates oficiales que se realizarán entre el 9 y el 12 de enero de 2026, con transmisión abierta por televisión y plataformas digitales. Estos debates, denominados por el TSE como la presentación oficial de candidaturas, se llevaron a cabo en el auditorio Francisco Sáenz Meza y fueron concebidos para ofrecer a la ciudadanía y a los medios un panorama amplio de las 20 candidaturas presidenciales inscritas.
Para gestionar la gran cantidad de aspirantes, el TSE distribuyó cinco candidatos por día según sorteo oficial:
- 9 de enero: Natalia Díaz (Unidos Podemos), Luz Mary Alpízar (PSD), Walter Hernández (Justicia Social Costarricense), Boris Molina (Unión Costarricense Democrática), Fernando Zamora (Nueva Generación).
- 10 de enero: Claudia Dobles (Coalición Agenda Ciudadana), Ana Virginia Calzada (Centro Social y Democrático), Fabricio Alvarado (Nueva República), David Hernández (Clase Trabajadora), Marco Rodríguez (Esperanza y Libertad).
- 11 de enero: Laura Fernández (Pueblo Soberano), Eliécer Feinzaig (Partido Liberal Progresista), Claudio Alpízar (Esperanza Nacional), José Aguilar Berrocal (Avanza), Ronny Castillo (Aquí Costa Rica Manda).
- 12 de enero: Álvaro Ramos (Partido Liberación Nacional), Ariel Robles (Frente Amplio).
Este formato busca dar voz a todas las aspiraciones registradas, aunque analistas y actores políticos han señalado la complejidad de este enfoque por la dispersión de atención entre tantos participantes.
Cobertura de medios y debates adicionales
Además de los espacios organizados por el TSE, los medios de comunicación y universidades han añadido debates que amplían el espectro de interacción entre candidatos y votantes. Entre estos se encuentran:
- Debates en universidades públicas, como los organizados por la Universidad Nacional (UNA) con encuentros en noviembre de 2025 que incluyeron a varios aspirantes como Fernando Zamora, José Aguilar, Juan Carlos Hidalgo, Claudia Dobles y Boris Molina.
- Debates sectoriales y temáticos, como el realizado por JUPEMA sobre el sistema de pensiones, que convocó a más de diez candidatos a discutir políticas específicas.
- Debates por medios privados y cadenas radiales/televisivas, programados entre enero y finales de mes en múltiples fechas. Según cronogramas no oficiales circulantes en plataformas de discusión, estos incluyen eventos organizados por Grupo OPA, la Universidad de Costa Rica (UCR), Grupo Extra, Radio Columbia, Repretel, Monumental y Teletica, entre otros.
Esta multiplicidad de espacios ha sido destacada por analistas por su potencial para informar más profundamente al electorado, aunque al mismo tiempo genera un calendario saturado para los aspirantes y los medios.

Confirmaciones y ausencias relevantes
Un tema destacado en la agenda ha sido la participación selectiva de aspirantes en determinados debates, en particular la de Laura Fernández, candidata del partido Pueblo Soberano. La campaña oficialista confirmó que Fernández asistirá únicamente a cuatro debates: los organizados por el TSE, Trivisión, Radio Columbia y Monumental – Repretel, rechazando invitaciones de universidades públicas, privadas y otros medios como OPA y Teletica.
Esta decisión ha generado críticas y cobertura mediática debido a que su ausencia en debates organizados por algunos medios ha sido interpretada como una estrategia de campaña controlada. En particular, la declinación de asistir al debate de Canal OPA fue reportada por varios portales de noticias políticas.
Reseña mediática y recepción pública
Los debates han sido objeto de amplia cobertura en la prensa nacional, que ha destacado tanto su formato como las tensiones entre candidatos. Medios como La Nación han brindado análisis extensos sobre quiénes participan, fechas, formato y dónde verlos, con énfasis en la transmisión simultánea por televisión y redes sociales para ampliar el alcance.
Analistas políticos han valorado estos espacios como instrumentos fundamentales para la transparencia democrática y la confrontación de propuestas, aunque con advertencias respecto a la dificultad de evaluar con profundidad a tantos candidatos en poco tiempo. La pluralidad de debates también ha abierto un debate sobre la fragmentación de la atención de la audiencia y la saturación informativa.
A medida que la campaña electoral entra en su fase final, los debates presidenciales en Costa Rica se consolidan como un elemento definitorio para posicionar ideas y contrastar visiones de país. Desde la estructura oficial del TSE hasta las apuestas temáticas de universidades y medios de comunicación, los espacios de discusión representan un reflejo del pluralismo político costarricense y de los desafíos logísticos de una contienda con tantos aspirantes. La forma en que los electores asimilen estas discusiones será crucial en las semanas previas a la votación del 1.º de febrero de 2026.
